May 25, 2015

Nueve cosas que las mujeres deben saber sobre su salud íntima

1. No hay una cantidad establecida de flujo vaginal considerado “normal”
Mientras algunas mujeres expulsan flujo vaginal todos los días, en otras sólo aparece cuando están en determinados momentos del ciclo menstrual. Nicky Hjort indica que en las vaginas sanas este líquido suele ser transparente, o blanco semitransparente y que por regla general un flujo no es normal cuando algo cambia. Por ejemplo, frecuencia o cantidad inusual, etc. biobiochile

El embarazo, los cambios hormonales antes de la ovulación o la menopausia pueden incrementar la presencia de flujo vaginal, dice el médico.

Asimismo, debes preocuparte, si además notas cambios en el olor o color de tu flujo. En este caso, debes acudir a un médico. Hjort subraya que es aún más urgente visitar al ginecólogo si sufres de irritación, dolor o picazón vaginal.

2. No todos los granitos en esa zona son iguales

Cuando ves granitos en tu zona íntima, es fácil que pienses cosas terribles, como que tienes una enfermedad de transmisión sexual o cáncer. Sin embargo, debes tener en cuenta que en esa área hay piel delicada y muchos vellos, por lo que la causa más común de protuberancias son los pelos encarnados.

Esto ocurre cuando un vello crece hacia adentro de la piel en lugar de hacia el exterior. Esto mismo, hace este lugar más propenso a espinillas y quistes sebáceos, ya que éstos pueden desarrollarse a partir de un folículo piloso dañado o infectado.

Además, el sudor o humedad pueden empeorar las cosas. Por lo mismo, cuando tengas este tipo de granitos, evita los jeans ajustados y opta por ropa más espaciosa y transpirable.

También, las protuberancias pueden ser causadas o empeoradas por el rasurado, la ropa ajustada o la falta de higiene.

Si los tienes, lo mejor que puedes hacer es dejar que la piel sane sola, no apretar los granitos ni ponerle cremas. Si al cabo de una o dos semanas la cosa empeora, visita a un médico.

3. La picazón no es normal

La picazón en la zona íntima indica que algo no anda bien. Si bien es posible que a veces sólo se deba al crecimiento del vello o sensibilidad a algún gel de baño, cuando el ardor o picazón se vuelve intenso, debes visitar al ginecólogo.

Si eres sexualmente activa, tómate exámenes para descartar ETS. Si no tienes este tipo de patología, la picazón puede deberse a desequilibrios bacterianos u otras causas. En ese caso, lo más probable es que te receten antibióticos.

Si tomaste antibióticos y luego comenzó el problema, también existe la posibilidad de que tengas hongos. Y es que estos fármacos matan a las bacterias malas, pero muchas veces también a las buenas, creando el ambiente propicio para el crecimiento de hongos. De ser así, podrían recomendarte un antimicótico.

4. Ojo con los olores extraños

Un cambio en el olor de tu zona íntima puede deberse a cambios hormonales o a infecciones. Por lo mismo, debes prestar atención a las señales que da tu cuerpo.

Si percibes un mal olor, visita a tu ginecólogo y observa si tienes otros síntomas. Podría ser desde una infección bacteriana, pasando por una enfermedad de transmisión sexual hasta nada.

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