May 8, 2015

Enamorarse de un hombre de más de 50 años

Un hombre de veintitantos años tiene la fuerza y las ganas necesarias para emprender cualquier aventura, pero quizá le falta constancia y sobre todo, experiencia. Los jóvenes son pólvora en la cama, curiosos, sedientos y entusiastas. Pero suelen centrarse más en satisfacer su propio deseo que en complacer a su compañera. Si tú misma tienes una cierta edad, quizá encuentres que los hombres más mayores tienen más que ofrecer.

Veamos por qué.
Con conocimiento de causa, porque mi pareja ya pasó hace tiempo los 50, te digo que los hombres maduros tienen muchas ventajas. Cuentan con las armas perfectas para saber cuándo, dónde y cómo decir y hacer las cosas que nos van a seducir. Ya tienen décadas de experiencia a sus espaldas. Un hombre de más de 50 va a tener la paciencia para interpretarte, lleva muchos años escuchando y ejercitando su capacidad de empatía. A esa edad, conoce los cambios de humor de las mujeres y tiene la paciencia suficiente como para tolerar nuestros defectos, porque sabe que también tenemos virtudes.


Los maduros juegan con la picardía, la hombría y la galantería como nadie. Son seductores, seguros de sí mismos y tienen la libertad de mostrarse como son. La mayoría ya ha tenido una o más relaciones de pareja, han aprendido de los errores y, sobre todo, saben lo que quieren cuando se trata de una mujer.

Un gran porcentaje tiene estabilidad económica y cuenta con más tiempo libre que antes. Siguen teniendo ganas de divertirse y disfrutar a fondo de esta etapa de la vida. Coquetos, conocen sus puntos fuertes y los aprovechan, y por lo general también aceptan y reconocen sus debilidades.

A la hora del sexo… hmmm… décadas de “estudio de campo” les otorga un merecido doctorado en sexualidad. Tienden a procurar que su compañera obtenga placer por encima de todo, son resueltos, relajados y maestros en el lecho. Generosos y pacientes, no te van a dejar con las ganas de llegar al orgasmo, muy al contrario, se asegurarán de que quedes satisfecha.

No les preocupa si nos sobran kilos o nos falta tersura. Se fijan más en el brillo de nuestros ojos o en el deleite con que gemimos. Disfrutan de la sensualidad, la comunicación y la comunión sexual. Y si tiene problemas en su desempeño, descuida, que ya habrá ido a asesorarse con su médico para poder seguir disfrutando del buen sexo.

Los hombre de más de 50 son atractivos, deseables, sabios y comprensivos. Están en un punto de maduración delicioso, todavía con muchos proyectos, fuerza y ganas de seguir viviendo.

Son un gran trofeo, y si tienes uno de compañero, ¡felicitaciones! Eres muy afortunada.