Nov 2, 2014

El Papa critica a los falsos cristianos

Roma | EFE.- El papa Francisco llamó ayer “hipócritas” a los cristianos que en nombre de la ley olvidan la justicia y el amor, una actitud que, dijo, Jesús reprobaría porque lleva al egoísmo.
Así se expresó el pontífice en la homilía de la misa en su residencia de Santa Marta, recogida por Radio Vaticana, en la que señaló que el camino a seguir es el del amor a la justicia, una senda que lleva a Dios, opuesta a la de los doctores de la ley.

“Este camino de vivir pegado a la ley aleja del amor y de la justicia”, incidió Francisco, quien expresó que Jesús sólo tiene una palabra -”hipócritas”- para quienes “se preocupan por la ley y se despreocupan de la justicia, se preocupan por la ley y se despreocupan del amor”.

“¡Qué feo es un cristiano hipócrita, que en nombre de la ley olvida la justicia y el amor, al igual que los fariseos que preguntaron a Jesús si estaba permitido curar a los enfermos un sábado!”, subrayó.

En este sentido, se mostró crítico también con quienes recorren el mundo buscando discípulos pero, después, cierran la puerta porque están tan pegados a la literalidad de la ley que cierran la puerta de la esperanza, del amor y la salvación.

Citó también la actitud de quienes llegan a negar la ayuda a sus padres ancianos con la excusa de tener todo el tiempo ocupado en la iglesia, una conducta que criticó por considerar que el cuarto mandamiento -”honrarás a tu padre y a tu madre”- es más importante que acudir al templo.

Actitudes como éstas, dijo, conducen al egoísmo y al orgullo de ser justos y criticó también las apariencias, aludiendo a quienes se presentan como hombres de oración y ayuda para ser vistos y no porque Jesús lo haya dicho.

Llamamiento

Asimismo, Apeló de nuevo a la unidad de todos los cristianos con un llamamiento a lo que denominó “ecumenismo de la sangre”, del que dijo que hace superar las diferencias entre católicos y no católicos.

“Para los perseguidores no estamos divididos, no somos luteranos, ortodoxos, evangélicos, católicos... ¡No, somos uno!” dijo el papa Bergoglio ante una representación del movimiento de los carismáticos, a quienes recibió en audiencia en el Vaticano.

El Papa lanzó un “grito al Padre” a favor de los que identificó como “nuestros hermanos cristianos perseguidos y asesinados por la paz en nuestro convulso mundo”.