Nov 5, 2014

A-Rod pagó un millón a su primo para que no hablara

MIAMI (AP) — El estelar antesalista de los Yanquis de Nueva York Alex Rodríguez pagó a su primo casi un millón de dólares para que mantuviera en secreto que usaba sustancias para mejorar el rendimiento, sostuvo el gobierno de Estados Unidos.
En documentos presentados la semana pasada ante una corte de Miami, fiscales federales sostienen que Rodríguez hizo cuatro transferencias electrónicas que en conjunto suman 900.000 dólares entre junio y septiembre de 2013 para evitar que Yuri Sucart, quien se desempeñó como su asistente personal, lo demandara. El valor total del acuerdo podría ser cercano a 2 millones de dólares si se toman en cuenta otras aportaciones como una casa, un automóvil y una póliza de seguro.

En una carta de su abogado, Sucart amenazó con divulgar que Rodríguez usaba esteroides para mejorar su rendimiento si no le pagaba cinco millones de dólares.

"Desafortunadamente para usted, un litigio sobre el acuerdo de trabajo revelará todas las tareas que Yuri hacía según sus instrucciones, de modo que él puede comprobar ante un tribunal lo que percibía, lo que usted le debe por servicios cumplidos y lo que usted prometió", señala en un carta en la que proponía un arreglo a Rodríguez el abogado de Sucart, Jeffrey Sone, fechada el 18 de diciembre de 2013.

Un vocero de Rodríguez no respondió de inmediato una petición para que hiciera comentarios.

Los pagos de Rodríguez a Sucart fueron dados a conocer luego de que Sucart no diera a conocer por completo su situación financiera durante el proceso para determinar si debe pagar un parte de los gastos relacionados con su defensa por parte de un abogado contratado por el Estado. Los fiscales sostienen que Rodríguez pagó un salario de 500.000 dólares a Sucart entre 2008 y 2013.

De acuerdo con los documentos, Sucart dijo al tribunal que no posee casa ni auto, pero el gobierno sostiene que sí, "de acuerdo con un acuerdo con Rodríguez".

En el acuerdo propuesto de lo que Sucart llamó un despido injustificado por parte de Rodríguez, pidió 5 millones de dólares y una herencia de por vida para él y su esposa. A cambio ofrecía permanecer en silencio y hasta su disposición para seguir siendo su asistente si el beisbolista así lo quería.

Documentos de la corta muestran que Rodríguez también gastó 300.000 dólares para comprar un seguro médico a Sucart y su familia que los cubriera por cinco años. También dio a su primo una camioneta Chevrolet Suburban modelo 2009 y el derecho de quedarse en su casa por cinco años, con la promesa de que la casa, que aparece el nombre de Alexander E. Rodríguez, pasaría a manos de Sucart si se cumplían los términos de "preservación de información confidencial" establecidos en el acuerdo.

Sucart está acusado de conspirar para distribuir testosterona, y cinco cargos por distribución de sustancias para mejorar el rendimiento; quedó libre tras pagar una fianza de 50.000 dólares. Se declaró inocente de la acusación y será juzgado en febrero.

Sucart estuvo involucrado con la empresa Biogenesis. Su propietario, Anthony Bosch, se declaró culpable y coopera con los investigadores. Está entre un grupo de personas acusado de ser quienes arreglaron citas entre atletas y Bosch, señalan autoridades. Atletas profesionales pagaron más de 12.000 dólares al mes por esas sustancias prohibidas que Biogenesis entregó. A todos los compradores se les prometió que las sustancias no serían detectadas en los exámenes que se les practican.

Bosch, quien conoció a Rodríguez en julio de 2010 a través de Sucart, dio pruebas que influyeron poderosamente en la decisión de suspender por toda la temporada de 2014 al jugador que ha ganado en tres ocasiones el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana.

Rodríguez aceptó que hace seis años usó sustancias que mejoran el rendimiento mientras jugaba para los Rangers de Texas entre 2001 y 2003, pero niega que las haya vuelto a usar desde entonces.

Rodríguez jugó sólo 44 partidos en la campaña de 2013, en la que bateó siete jonrones para llegar a un total de 654, que lo sitúan en el quinto puesto entre los mayores jonroneros de la historia. Los Yanquis aún le deben 61 millones por los tres últimos años de su contrato y cumplirá 40 años en julio próximo.