Sep 26, 2014

SONAJERO Algo está cambiando

A la periodista Edith Febles le debemos haber conocido de los abusos sexuales y ritos satánicos que entre 2002 y 2003, se cometieron contra niños y niñas en el albergue católico Francisco Javier de San Rafael del Yuma en Higüey. Las atrocidades contra la niñez pobre del lugar tuvieron muchos señalados y ningún culpable condenado. El incendio de la cárcel de Higüey en el 2005, donde fallecieron 137 reclusos, mandó a la tumba a dos de los implicados. Los demás, de alta jerarquía, siguieron repartiendo ostias y rezando Padrenuestro en otros obispados. El director del recinto, clausurado por demás, el sacerdote Rigoberto González Padual, murió en una clínica de Santiago. Antes fue apresado al intentar escapar disfrazado por el Aeropuerto Cibao.

Hasta hace poco, el castigo de la iglesia católica a los sacerdotes pederastas era cambiarlos de demarcación, enfriarlos en una iglesia distante al lugar donde mancillaron vidas, el mismo ritual que repite la policía cuando uno de los suyos se “calienta”, por corrupción o asesinato.

Ha tenido que llover mucho para que la santa iglesia, ahora con las riendas del Papa Francisco, detuviera al ex nuncio católico Joseph Wesolowski, investigado por abuso sexual contra niños y adolescentes en el país. Para bien algo está cambiando en la iglesia apostólica y romana. Bajo arresto hoy en el Vaticano, Wesolowski fue el alto jerarca católico que según las investigaciones, solía pasear por el malecón donde seducía adolescentes para retozar sexualmente con ellos a cambio de un par de pesos. El mismo estilo de otros, siempre con la niñez descalza, los niños pobres.

El Papa Francisco es uno solo y la iglesia tiene siglos funcionando en el mármol del miedo y del poder. Es, aparte, un Estado independiente, multimillonario y de muchos intereses. Las correrías de los sacerdotes pederastas han cercado el mundo entero. Incluso, la iglesia ha tenido que indemnizar a muchas de las víctimas. Wesolowski tras las rejas y con anuncio de juicio, es una señal de que algo, en algo está cambiando. Mirada atenta hermanos.

 
 
por Grisbel Medina R.
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