Sep 30, 2014

Claves con las que detectar si tu novio es adicto al sexo

La testosterona influye directamente en el deseo sexual y, por consiguiente, los hombres tienen mayor apetito que las mujeres. Sin embargo, muchas chicas dudan si el comportamiento de su pareja es normal o va más allá.

El consumo de pornografía es algo normal tanto en hombres como en mujeres. Resulta un método sencillo para ir aumentando el deseo sexual y comenzar con los preliminares, pero si es cierto que la visita continua de páginas de contenido adulto puede marcar una clara tendencia hacia la adicción.

Por ello, puedes comprobar en el historial del navegador si tu pareja acude con frecuencia a este tipo de contenidos. Eso sí, como existen varios métodos para eliminar ese registro con cierta facilidad o incluso acceder directamente a la web como 'incógnito', puedes analizar si pasa demasiado tiempo solo delante del ordenador, y más si su trabajo no lo requiere.

Desnuda al resto de mujeres con la mirada

Que todos los hombres se fijan en el resto de mujeres, y viceversa, pese a tener pareja es una realidad como un templo. Eso sí, existe una clara diferencia en cómo se produce esa mirada.

Un vistazo ante una chica llamativa es algo lógico, pero no si se produce lo que se considera como una 'mirada lasciva', es decir, con deseo. Eso implica que en otro momento puede imaginarse a esa persona desnuda o incluso en pleno acto sexual. Ese punto es bastante más sencillo de detectar porque la 'inspección' suele ser completa, de arriba abajo, y deteniéndose en zonas como el pecho o el trasero.

Eso sí, hay que vigilar la forma en la que se 'reprocha' esa mirada, para que no puedan decirte: "Cari, ¿ya estás celosa?"

Deseo insaciable

Que todo hombre tiene mayor deseo que las mujeres es un hecho probado científicamente por una simple cuestión de hormonas. A pesar de que la testosterona no está presente únicamente en el cuerpo masculino, su nivel es mayor y se traduce en un mayor impulso. Eso sí, al llegar al orgasmo, y sin incluir días en los que los dos os sentís con mayor deseo, un hombre debería sentirse satisfecho sexualmente durante al menos unas horas.

Por eso, si tu pareja te lo pide una y otra vez es un síntoma que puede indicar cierta adicción y que puede derivar incluso en ninfomanía. Precisamente, este punto podría explicarse si el orgasmo no ha sido completo.

No le importa ni dónde ni cuándo

Un ascensor, en la oficina, en el baño de un avión, en la playa...Cientos de sitios con una erótica especial y para gustos los colores. Toda pareja tiene sus sitios preferidos para practicar el acto sexual y otros en los que les gustaría probar para acabar con una fantasía buscada desde hace tiempo. Eso sí, hay sitios prohibidos o situaciones en las que tú no pensarías en ningún caso en sexo, pero tu pareja lo hace continuamente.

Es cierto que el diálogo en una relación es fundamental para evitar conflictos, pero en este punto una debes diferenciar si se trata de una propuesta o de una petición casi exigente.

Le satisfacen más sus fantasías que el propio acto

Las fantasías sexuales son totalmente normales, no hay que alarmarse por ello, pero la preocupación comienza cuando la satisfacción que le producen sus sueños eróticos le proporcionan más placer que el propio acto, llegando incluso a dejar el cuerpo en la cama y pensar en otra situación para llegar al clímax.

Se trata de una circunstancia que se produce cuando el morbo creado al imaginarse distintas escenas o personas es más placentero que la realización del mismo con su pareja. Este asunto puede detectarse a través de comportamientos apáticos o pérdida de interés en los preliminares. Ya no le preocupa satisfacer tus deseos.

Aparecen remordimientos

Después de insistir en varias ocasiones para practicar sexo y finalmente conseguirlo, puede aparecerle una extraña sensación de arrepentimiento basado en que no existía una pasión real sino más bien una obligación. En este caso, si detectas que tras el acto se encuentra alicaído o triste puedes plantearle la cuestión y esperar su respuesta.

Se puede sentir culpable al pensar que el realidad no le deseas como antes o que no tienes la necesidad de acostarte con él, pero que tras las continuas peticiones has accedido simplemente para conseguir que se calle, cumplir con el trámite y satisfacer su deseo.

Te pide continuamente incluir una tercera persona

Quizás exista alguna excepción, pero prácticamente todos los hombres han soñado alguna vez con hacer un trío. Sin tener una relación establece sueñan con dos amigas que estén dispuestas a compartir cama y cuando tienen novia se decantan por incluir a una tercera persona, que por norma suele ser una mujer. Eso sí, pese a ser una de sus mayores fantasías, no todos los hombres se atreven a plantearlo como una propuesta en firme.

Si se trata de un tema planteado por primera vez no te alarmes e incluso si os apetece a los dos podéis probar. Sin embargo, la preocupación puede llegar cuando es una cuestión hablada en varias ocasiones, pero con la que continúa insistiendo.

Fuente: Qué
ZL