Aug 22, 2014

El “mamading” ya supera a la tarjeta de crédito como método de pago

El intercambio de felaciones por bienes y servicios se ha impuesto en España después del éxito obtenido por las primeras pruebas celebradas este verano en Magaluf (Mallorca), donde cientos de jóvenes han practicado el sexo oral a cambio de alcohol en las discotecas.
La agilidad de este método de pago, que permite ir por la calle sin efectivo ni tarjetas de crédito, lo ha convertido en poco tiempo en el sistema favorito de los españoles, obligando a muchos establecimientos a aceptarlo como algo normal.

“Nosotros siempre hemos buscado la cercanía con el cliente. No se me ocurre más cercanía que esta”, admite el gerente de la joyería Stylus, en Madrid. “Ahora vienen parejas de novios con poco dinero a mirar anillos de compromiso con la tranquilidad que les da saber que nada está fuera de su alcance si le echan morro y ganas”, añade.

Según datos de la Asociación Española de la Banca, alrededor del 88% de los usuarios españoles valoran de manera positiva su experiencia de compra vía “mamading”. Este hecho ha obligado a los bancos a actualizarse y una de las primeras entidades en hacerlo ha sido el Banco Santander, que ha presentado recientemente la nueva Hipoteca Mamading.

“Diez años de mi vida rompiéndome la cabeza para pagar la hipoteca cuando la solución la tenía colgando frente a mí todo este tiempo”, reconoce uno de los primeros clientes de esta nueva modalidad de financiación. “He puesto como aval a mi mujer porque igual me tienen que hacer una endodoncia y habrá días que no tenga la boca para fiestas”, añade.

Los expertos en economía tienen opiniones muy dispares sobre las consecuencias que tendrá el nuevo sistema de pago. “Ni siquiera hace 10.000 años, en el neolítico, las sociedades más primitivas pensaron en recurrir a este método tan simple. Hemos tenido que andar mucho camino, viéndole las garras al sistema capitalista, para acabar entendiendo que la belleza está en lo más sencillo”, argumenta el economista Jeremy Grinder. Otros, como el experto en Badoo Michael Helley, advierten de una posible “deflación de la mamada”.

Mientras los agentes económicos intentan acomodarse a esta nueva realidad, fuentes del Vaticano han aclarado a sus fieles que el “mamading” es compatible con las Escrituras siempre y cuando se realice “con fines caritativos, para ayudar a los que más lo necesitan”.
 
via www.elmundotoday.com