Jul 16, 2014

Crisis por las crisis

Santo Domingo.- Hoy tenemos dos palabras que están a la orden del día: estrés y crisis. La crisis lleva al estrés, y el estrés puede llevar a una crisis. Cuando hablamos del término crisis, nos referimos a aquella situación que nos saca de nuestros contextos, y que generalmente propicia o promueve cambios.
Percibimos la palabra crisis como algo negativo, como una situación que nos puede llevar a un abismo. Sin embargo, es a través de las crisis que se presentan oportunidades para el cambio, para mejorías y para la creatividad, siempre y cuando sepamos enfocar los sucesos de una manera positiva.

¿Qué pasa con las personas que viven de crisis en crisis y no pueden vislumbrar ningún tipo de mejoría en diferentes aspectos de sus vidas? ¿Cómo podemos aprender a sacar el máximo de todas las situaciones?

Primero tenemos que entender que nada dura para siempre, a menos que lo permitamos. Debemos partir de varias premisas positivas e incorporarlas como guías que llevaremos a la práctica en nuestro diario vivir.

Entendiendo que en la vida hay que aprender a hacer limonada si del cielo te caen limones y no querer hacer jugo de naranja ni de lima, podemos dentro de la situación en la que nos encontremos buscar dentro de nosotros mismos las respuestas y soluciones que están a nuestro alcance.

Para sobrepasar y poder vencer situaciones de crisis, tenemos que primero hacer un cambio en nuestra manera de pensar.

Debido a que normalmente la crisis nos lleva a pensamientos negativos y a veces nos restan energía, debemos identificar esos pensamientos negativos para aceptarlos y hacer el ejercicio de cambiarlos.

Una vez ponemos esta práctica en ejecución, se comienza a instalar en nuestras vidas, y comenzamos a poder ver nuestro alrededor con otra actitud.

Cuando entendemos que como seres humanos actuamos guiados por nuestros aprendizajes y lo que hemos interiorizado a lo largo de nuestras vidas, pero que si eso en un punto determinado ya no nos funciona, y que debemos cambiar lo que estamos haciendo o cómo lo estamos haciendo, hemos resuelto gran parte de nuestra situación indeseable.

((¿Miedo?
Todos podemos enfrentarla
Un pensamiento bueno y válido es: “Si otras personas pueden, ¿por qué yo no?”. Si lo que me estoy proponiendo está dentro de mis posibilidades, debo analizar qué estoy haciendo, porque, como bien decía Einsten, no podemos obtener resultados diferentes haciendo lo mismo. Es cierto que en el ámbito mundial se está viviendo una gran crisis, sin embargo, el mundo va a seguir, la vida sigue, por lo que no podemos paralizarnos, debemos movernos también, porque, al fin y al cabo, somos responsables de nuestras actuaciones así como de nuestras paralizaciones.

Y al ser humano ¿qué lo paraliza? El miedo. Muchas veces nos vemos paralizados simplemente por el miedo a tomar acciones, o cambiar y hacer las cosas de diferente manera. Si entendemos que estamos en una crisis, analicemos nuestra situación actual, veamos las diferentes alternativas e incorporemos la o las que nos puedan servir, las respuestas las tenemos nosotros, aunque muchas veces no seamos capaces de verlas.

 Carmen Virginia Rodríguez, sicóloga
 
via listin diario